Elementos, materiales y procesos de construcción de las viviendas en el Valle de Texmelucan durante varios siglos

Los materiales de construcción en todas las poblaciones rurales del Valle de Texmelucan
Los materiales de construcción en todas las poblaciones rurales del Valle de Texmelucan

Viviendas humildes

Poca importancia le damos a la evolución de los procesos de construcción de los lugares donde el hombre ha habitado. Las nuevas generaciones quizás no alcancen a comprender las penurias por las que pasaban nuestros antepasados. Hace cientos de años y podríamos decir miles, el hombre primitivo empezó a guarecerse en cuevas, pero si somos objetivos, en el Valle de Texmelucan no las hubo en suficiencia, de tal manera, nuestros antepasados tuvieron que apresurar la manera de ver como guarecerse de las inclemencias de los tiempos, surgiendo así, chozas primitivas en las que los materiales predominantes fueron las ramas y piedras unidas con lodo, luego haría su aparición la tapia y el adobe.

 

La nobleza de la tierra

Un elemento presente desde siempre con características muy especiales es la tierra; es importante destacar que no toda la tierra es apta para la elaboración de tapias y adobes. La mejor tierra debe ser la arcilla; hay tierra que aquí en nuestra región llamamos tierra amarilla que no es buena para este fin, así como también la tierra arenosa. Los adobes son piezas rectangulares de un grosor de entre doce y quince centímetros. Se fabrican con tierra y agua a las que se le añade paja de trigo para darles cohesión y firmeza; de preferencia se humedece la mezcla y así se deja durante varios días cuidando que no se endurezca y después de ello se moldean en lo que comúnmente se llaman gaveras, En la superficie superior de nuestro adobe ya moldeado se le hacen unas marcas con nuestras manos como si imprimiéramos nuestras huellas o unas simples rayas, que tienen dos funciones fundamentales: evita que se cuartee al secarse ante el sol y ayuda también a que cuando se pegan entre sí en el momento de la edificación de la vivienda amarren. Los meses propicios para hacer adobes son los tres primeros meses del año, que es cuando no llueve y en esos meses no se amoyota, esto es, que no cría moyotes.

Los meses propicios para hacer adobes son los tres primeros meses del año, que es cuando no llueve y en esos meses no se amoyota, esto es, que no cría moyotes
Los meses propicios para hacer adobes son los tres primeros meses del año, que es cuando no llueve y en esos meses no se amoyota, esto es, que no cría moyotes

Construcciones fast track

Podríamos decir construcciones en “dos patadas”. Eran estas las que se hacían aun, hasta mediados de la década de los setentas del siglo pasado en todas las poblaciones rurales del Valle de Texmelucan. En algunas casas de gente adinerada se utilizaba ladrillo, pero en las casas humildes se hacían con cierta rapidez utilizando adobe.

Cuando un joven deseaba casarse, le decía a su padre y este por lo regular le daba un pedazo de tierra suficiente para hacer una casa, el joven se daba a la tarea de hacer adobes y en unas dos o tres semanas tenía los suficientes para construir al menos unas dos habitaciones amplias. Las ventanas se disponían junto con la vivienda de tal manera que protegieran de los vientos y de los crudos inviernos. Las ventanas no eran grandes y junto con las puertas se complementaban con estructuras de madera. Los techos si se tenía dinero se hacían de solera de barro y vigas de madera, cuando no se tenía dinero suficiente se solucionaba con morillos de madera, tejamanil y teja de barro o con lamina de cartón. Los pisos eran de mosaico, de solera o simplemente de tierra.

Gemini patio adobe casa interior valle de texmelucan

Las construcciones modernas llegarían al Valle de Texmelucan

Gradualmente en las dos últimas décadas del siglo XX estos materiales fueron relegados por el bloque de concreto, por las varillas de acero y por la herrería en puertas y ventanas. Aquellas casas solariegas quedarían en el recuerdo. Las salas ya no serían amplias ni las paredes tan altas como aquellas que llegaban a tener hasta cuatro metros. Los pisos de solera dejaron de existir reemplazados por pisos relucientes de cerámica o mármol. Los contrafuertes han sido desplazados por castillos de concreto y acero que soportan altísimas construcciones.

Todo tiene sus ventajas, pero también algunas desventajas. Los ricos gustan de construcciones de adobe, aunque no todos. Esas casas amplias y espaciosas no requerían de aire acondicionado ni de calefacción. El adobe es térmico, Durante el verano guarda calor, que transmite a la casa durante los meses fríos y en esos meses fríos acumula en sí mismo lo que durante los meses calurosos requiere el hogar: frescura.

El inconveniente del adobe y la tapia es que ocupan mucho espacio, mismo que hoy es aprovechado pues el grosor de esas antiguas paredes era de entre treinta y cincuenta centímetros a diferencia de las de ahora que solo tienen doce o veinte.

El cemento vino a hacer a un lado a la cal de piedra que es un material conocido desde hace miles de años y en realidad es mas fuerte y resistente para algunos trabajos dentro de la construcción, aunque debemos de decir que no todos los albañiles saben ya trabajar con ella.

En gustos se rompen géneros dice el refrán. Si yo tuviera oportunidad, tendría una casa de adobe.

Gemini paredon de adobe valle de texmelucan

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