
HUEJOTZINGO, Puebla. – La Universidad Tecnológica de Huejotzingo (UTH) fue sede de la conferencia “Nosotros no vendemos tunas, alimentamos al mundo”, impartida por Omar Carpio Flores, de la reconocida empresa Enjoy Mexican Fruits. Esta actividad académica es crucial para enriquecer los conocimientos de los jóvenes en torno al cultivo y la comercialización de la tuna.
Con estas acciones, la UTH Huejotzingo genera una sólida certeza para sus alumnos, preparándolos para acceder a diversos sectores productivos y laborales, especialmente en una región con potencial agrícola como la nuestra.
Fortaleciendo la Educación y la Actitud Profesional
Mirna Toxqui Oliver, rectora de la UTH, destacó la importancia de abrir estos espacios educativos que permiten a los estudiantes de las ocho carreras que ofrece la universidad, egresar mejor preparados y con un profundo conocimiento de los sectores productivos a los que se incorporarán. «Uno de los aspectos más importantes es la actitud, y los jóvenes de esta casa de estudios han demostrado de manera positiva», afirmó Toxqui Oliver, subrayando el valor de la proactividad y el compromiso en la formación profesional.
La transversalidad de conocimientos es clave, y esta conferencia sobre la cadena productiva de la tuna representa una invaluable ventana de oportunidad. Permite a los futuros profesionistas conocer a fondo los complejos procesos de producción y distribución de este fruto, desde la siembra hasta su llegada a los mercados nacionales e internacionales.

La Tuna: Un Producto con Potencial Global desde Huejotzingo
Durante su exposición, Omar Carpio Flores profundizó en la relevancia de la identidad corporativa y el meticuloso cuidado de toda la cadena de valor en la industria de la tuna. La empresa Enjoy Mexican Fruits, según detalló Carpio, se especializa en la producción de tuna roja, amarilla y verde, así como nopal y otros productos exóticos. Estos productos son distribuidos no solo en México, sino que también alcanzan mercados exigentes en Canadá, Estados Unidos, Chile, Europa y Asia, posicionando a la tuna poblana como un producto de calidad mundial.
Un punto crucial abordado por el experto fue la imperativa necesidad de que los productos cuenten con certificaciones para poder exportar. Es en este punto donde la colaboración y el trabajo de grupos colegiados son fundamentales, asegurando desde la inocuidad alimentaria hasta el cumplimiento de normativas internacionales, garantizando así la calidad de la producción de la tuna en la región.
Finalmente, Carpio Flores aseveró que la tuna es más que un fruto; es cultura y posee un enorme potencial de crecimiento. Es precisamente aquí donde los nuevos profesionistas formados en la UTH Huejotzingo y otras instituciones, tienen un rol vital para aportar innovación y desarrollo a este sector agrícola. La vinculación de la academia con el sector productivo, especialmente en la cadena de valor de la tuna, es un pilar para el desarrollo económico y social de nuestra comunidad.
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