
Ahora resulta que, a pesar de que los índices delictivos han comenzado a disminuir, los texmeluquenses siguen inconformes.
Un grupo del famoso círculo rojo, conformado por politiquillos —que distan mucho de ser políticos— ha emprendido campañas de desinformación a través de redes sociales, difundiendo la idea de que el municipio se encuentra en la debacle.
Sin embargo, los datos de la Fiscalía General del Estado, basados en denuncias formales presentadas por ciudadanos, cuentan otra historia. Al comparar el trimestre de enero a marzo de 2024 —cuando aún gobernaba Norma Layón— con el mismo periodo de 2025 bajo la administración de Juan Manuel Alonso, se observa una disminución en diversos delitos.
Y es que, entre los comentarios de esos opinadores de WhatsApp, se afirma que estamos peor con Juan Manuel que con Norma Layón, pero la estadística oficial dice lo contrario:
| Delitos contra el patrimonio | Enero-Marzo 2024 | Enero-Marzo 2025 |
| Robo total | 478 | 385 |
| Robo a casa habitación | 14 | 11 |
| Robo de vehículo automotor | 101 | 154 |
| Robo de autopartes | 5 | 2 |
| Robo a transportista | 168 | 75 |
| Robo en transporte individual | 25 | 16 |
| Robo a negocio | 42 | 18 |
| Robo de maquinaria | 20 | 15 |
| Robo de cables, tubos y otros objetos destinados a servicios públicos | 20 | 15 |
Las campañas de desinformación emprendidas por estos politiquillos están teniendo efecto, sí… pero únicamente en la percepción ciudadana, no en la realidad que hoy vive el municipio.
Peor aún: se están reciclando noticias de años anteriores como si fueran actuales, para bombardear a la ciudadanía con información falsa. El problema es que muchos usuarios sólo leen los titulares, sin verificar el año, el autor o el medio que publica esa nota. Así, se propaga una narrativa distorsionada que alimenta la incertidumbre.
De ahí la importancia de que las autoridades municipales trabajen de la mano con organismos como la CANACO, la COPARMEX, el Club de Leones, entre otras organizaciones de la sociedad civil. Es fundamental que estas agrupaciones informen a sus agremiados y socios con datos verificados, de primera mano y provenientes de fuentes oficiales.
Así las cosas: hay quienes, al perder privilegios o cargos, hoy sólo les queda generar desinformación. Pero lo más grave es que no comprenden que con ello no perjudican a una persona o administración, sino a toda una comunidad.
Lamentablemente, hay cuentas en redes sociales que se han convertido en voceras de esta campaña de desinformación y desacreditación. Y como sociedad, tenemos que estar atentos, contrastar la información y no dejarnos manipular por quienes sólo buscan dividir y confundir.



