*Mientras Veracruz se consolida como el epicentro nacional de la violencia político-criminal, Puebla aparece como una de las entidades con mayor acumulado de agresiones en 2025, reflejando un patrón de violencia extendido en el país.*

Ciudad de México, octubre de 2025. – El reciente informe “Votar entre Balas”, correspondiente a septiembre de 2025, confirma a Veracruz como el estado más peligroso para servidores públicos y figuras políticas, con un acumulado de 65 eventos de violencia político-criminal en lo que va del año. Sin embargo, en este sombrío panorama nacional, Puebla emerge como una de las entidades con mayor incidencia, ubicándose en el cuarto lugar a nivel nacional con 32 casos registrados hasta la fecha.
El reporte, elaborado por Data Cívica, detalla que solo durante el mes de septiembre, Veracruz registró 8 eventos violentos, la cifra más alta del país y dos más que en agosto. No obstante, la violencia no es un fenómeno aislado. El acumulado anual de 432 eventos a nivel nacional se concentra de manera alarmante en un puñado de estados: tras Veracruz (65) se encuentran Sinaloa (37), Guerrero (34) y Puebla (32), mostrando una geografía crítica de agresiones contra la clase política.
Violencia Nacional en Aumento
El contexto general refuerza la preocupación. Septiembre de 2025 mostró un incremento del 7.5% en hechos violentos en comparación con agosto del mismo año. Esta tendencia alcista subraya el deterioro continuo de la seguridad para quienes desempeñan cargos públicos o participan en procesos electorales.
Puebla en el Mapa de la Violencia
Aunque el foco de atención lo acapara Veracruz, donde casos como el asesinato del excandidato Ignacio Pablo Sánchez o el ataque contra la alcaldesa María Isela López Álvarez han conmocionado al país, la posición de Puebla en la lista de los cuatro estados más afectados es una señal de alarma.
La presencia constante de Puebla en estos registros evidencia que la violencia político-criminal es un problema regional y sistémico, que se extiende más allá de los puntos calientes tradicionales. La entidad poblana comparte este preocupante ranking con estados históricamente vulnerables como Guerrero y Sinaloa.
Un Patrón que se Repite
Los datos del informe dejan claro que la violencia no distingue colores partidistas y afecta a funcionarios en activo, excandidatos y sus familias por igual. La persistencia de estos hechos, que incluyen asesinatos, secuestros, ataques armados y amenazas, representa una de las mayores amenazas para la estabilidad democrática y la gobernabilidad en México.
Mientras Veracruz es, sin duda, el epicentro de esta crisis, la situación en estados como Puebla confirma que se trata de una epidemia que continúa expandiéndose y consolidándose en el territorio nacional.


