
SAN MARTÍN TEXMELUCAN, PUE. — La riqueza histórica, arqueológica y artística del valle poblano encuentra su máximo resguardo en los diferentes museos en la región de Texmelucan. Estos espacios culturales, distribuidos estratégicamente entre los municipios de San Martín, San Matías Tlalancaleca y Huejotzingo, no solo custodian valiosos tesoros prehispánicos y coloniales, sino que también representan una ventana abierta al turismo nacional e internacional.
Un recorrido histórico por los museos en la región de Texmelucan
La oferta cultural de la zona se compone de tres recintos emblemáticos que relatan distintas etapas del devenir histórico de la Sierra Nevada
Ex Hacienda Polaxtla: La vida aristocrática del siglo XIX
Fundado por iniciativa de Don Antonio Haghenbeck y de la Lama, este museo abrió sus puertas en el año 2000 con el objetivo de mostrar cómo vivían las familias acaudaladas decimonónicas. Albergado en una imponente estructura catalogada como monumento histórico por el INAH, el recinto resguarda valiosas piezas de arte decorativo europeo y colonial, rodeado por un jardín y bosque de fresnos de más de 34 mil metros cuadrados.
Sin embargo, el espacio enfrenta un reto de arraigo local. Gustavo López Prada, administrador del museo Ex Hacienda Polaxtla, reveló que, a pesar de ser un lugar único en la ciudad, la afluencia de los habitantes es baja.
«La cultura sí interesa, pero la gente que nos visita más bien es de otros lados: de Puebla, de México o de los alrededores. La gente de San Martín Texmelucan representa apenas un 20 o 30 por ciento del total de nuestras visitas; aquí somos una comunidad 100 por ciento comerciante», matizó López Prada.
Tlalancaleca y Huejotzingo: Baluartes del pasado prehispánico y virreinal
Por su parte, el Museo de Tlalancaleca se erige como uno de los primeros museos comunitarios del país. Inaugurado originalmente en 1975 gracias al esfuerzo conjunto de la comunidad de San Matías y del cronista Higinio Varillas, el lugar exhibe piezas rescatadas de la zona arqueológica «La Pedrera». A pesar del históricamente escaso apoyo económico institucional, custodia tesoros invaluables como un brasero dedicado a Huehuetéotl (el Dios Viejo del Fuego) y vestigios que demuestran el poblamiento original de la región.
Finalmente, el Museo Local de la Evangelización, ubicado dentro del majestuoso Ex Convento franciscano de San Miguel Arcángel en Huejotzingo, ofrece una inmersión al proceso de cristianización del centro de la Nueva España. Construido entre 1544 y 1570 bajo la guía de fray Juan de Alameda, el conjunto arquitectónico destaca por su fusión de estilos plateresco y mudéjar. Los visitantes pueden admirar pilas bautismales, textiles antiguos y el célebre retablo central del artista flamenco Simón Pereyns, consolidando a estos recintos como paradas obligadas para comprender la identidad cultural de nuestra región.



