Ateteos desde la tradición oral en el Valle de Texmelucan

Los Ateteos, son dentro de la cosmogonía náhuatl los hijos de Tlaloc, y que la tradición oral en las comunidades los veían como duendes en los ríos, lagunas, jagüeyes.  Aquí te presentamos dos versiones.

Los Ateteos en Hueyatzacoalco

Esta narración empieza cuando en la casa dos días antes del Día de Muertos, nos visitó la tía Catarina Pérez Vargas, que después de preguntar por el significado de la muerte, ella recordaba que la abuela María de Jesús Vargas le platicó que cuando la tía tenía tres o cuatro años estaba a punto de morir por una extraña enfermedad que la tenía en cama. La abuela ya había consultado a doctores y curanderos pero no se aliviaba. Entonces una comadre de la abuela le recomendó que fuera a visitar a una “Curandera” de “San Lucas”. Ella así lo hizo, presentándole a la Enferma ante la “Curandera” quién le dijo que esa niña no estaba enferma, estaba poseída por Ateteos. Sí, Ateteos que son cuatro Niños desnudos con cola, que juegan en los Jahueyes, e invitan a niños cristianos, quienes los pueden ver, pues los adultos no lo pueden hacer. El niño accede a jugar con otros niños (Ateteos), ellos esperan que el escuintle cristiano se moje para que los Ateteos lo tomen y se metan por la nariz llegando hasta el cerebro. La “Curandera” añade que aparecen de 12 a 15 horas en el niño cristiano, entonces los Ateteos rasguñan y pellizcan, hasta que van adelgazado al niño quien muere, sino lo atienden como es debido. La abuela preguntó como poderla curar. La “Curandera” le señaló que debe preparar un buen mole (poblano), que además debe comprar cuatro platos de barro nuevos, y que en ellos pusiera el mole con las cuatro mejores piezas de guajolote (con mucha carne) y que fuera antes de las doce horas del día a dejarlo en el lugar donde la niña se había metido, es decir en el Jahuey. Después debe tomar con un jarro de barro esa misma agua y debe ir corriendo a su casa para darle de beber el agua a la niña. Así lo hizo la abuela y la tía fue curada.

 

Al final de la plática la tía mencionó que cuando se instalaron la red de electricidad en el pueblo de Santa Catarina, los Ateteos desaparecieron.

 

Los Ateteos en San Salvador El Verde

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