De la fiesta patronal al Adviento para recibir a Cristo: parroquia de San Martín

Son muchas las experiencias de fe que Dios nuestro Padre nos ha concedido durante la primera quincena del mes de noviembre y muchas las oportunidades que se abren para nosotros en los días por venir, de entre ellas queremos destacar el tiempo de gracia que hemos vivido al haber celebrado nuestra fiesta patronal y al disponernos a iniciar el tiempo del Adviento.

De la fiesta patronal
Del 3 al 12 de noviembre del presente año, nuestra comunidad parroquial celebró las fiestas de San Martín, caballero militar que se convirtió en obispo de Tours en Francia. Una vez más tuvimos la oportunidad de manifestar nuestra gratitud a Dios que nos ha dado en San Martín un ejemplo de práctica de la caridad y nos ha puesto bajo su intercesión. Como cada año, los gremios y los grupos apostólicos invitaron a toda la comunidad a participar tanto en los actos litúrgicos y piadosos como en los diversos eventos culturales organizados por este motivo.

El día 11 de noviembre contamos con la presencia de nuestro Arzobispo, Don Víctor Sánchez Espinosa, quien en su homilía nos invitó a recordar a los santos y santas que celebramos a partir del mes de agosto para que, siguiendo su ejemplo, avancemos en nuestra experiencia de discípulos y misioneros de Jesucristo. Destacando la figura de María, Madre de Dios y Madre nuestra y la protección de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, en un recorrido rápido el Sr. Arzobispo nos exhortó a tener presentes a Santa Teresita del Niño Jesús, a Santa Teresa de Ávila, a San Francisco de Asís, a San Juan Pablo II, a San Judas Tadeo, a San Simón, a San Martín de Porres y, desde luego, a San Martín, obispo de Tours, nuestro patrono.

Nuestro Sr. Arzobispo emérito, Don Rosendo Huesca Pacheco, presidió la Celebración Eucarística del día domingo 12 de noviembre y en ella nos exhortó a poner nuestro mejor empeño en el acompañamiento de los jóvenes, especialmente en el año que el Papa Francisco ha querido dedicar a ellos. A partir del Evangelio nos llamó a ayudar a los jóvenes para que estén atentos, con sus “lámparas encendidas”, lámparas de la fe para encontrarse con Jesús, el Señor.

Apenas concluidas nuestras fiestas patronales, nos disponemos a celebrar el Adviento para recibir a Jesucristo, luz de todos los pueblos.

Al adviento
El término “Adviento” viene del latín adventus, que significa venida, llegada; por ello es el término con el que la Iglesia destaca el tiempo de preparación para celebrar el nacimiento de Jesús, la celebración de la Navidad, con él se inicia el Año Litúrgico en la Iglesia católica.

En este año, el primer domingo de Adviento será el 3 de diciembre y el último domingo de Adviento será el 24 de diciembre.

Para las celebraciones de este tiempo se emplea el color morado, de manera que la celebración de la Navidad destaque aún más empleando el color blanco.
En medio de tantos otros signos que en este tiempo se manifiestan, dos de ellos tienen especial relevancia en la celebración de los católicos: la Corona de Adviento y las Posadas.

La Corona de Adviento
Un símbolo representativo del tiempo de preparación de la Navidad es la Corona de Adviento que se coloca en un lugar especial, tanto templos y capillas como en nuestros propios hogares.

La forma circular de la Corona nos recuerda que Dios, así como su amor, no tiene principio ni fin; las cuatro velas que se colocan en la Corona de Adviento, y que se van prendiendo semana a semana con una oración especial, nos recuerdan que son cuatro las semanas de preparación; se trata de tres velas moradas y una rosada que se enciende el Tercer Domingo de Adviento, el color morado representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo, mientras que la de color rosa representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor Jesús.

El domingo 3 de diciembre, cada familia puede llevar su Corona de Adviento para que al terminar la celebración dominical sea bendecida sea en las capillas o en el templo parroquial con el siguiente horario: 7:00 Hrs. Capilla del Carmen, 9:00 Hrs. Capillas de la Asunción de María (Carrillo Puerto) y el Sagrado Corazón de Jesús (Col. Morelos), 10:00 Hrs. La Santísima Trinidad, 11:00 Hrs. La Purísima Concepción (Col. Purísima), 12:00 Hrs. El Señor de las Maravillas (Col. El Arenal), así como en el Templo parroquial en el horario de misa dominical acostumbrado: 7.00, 10:00, 11:00, 13.00, 18:00, 19:00 y 20:00 Hrs.

Las Posadas
En el mes de diciembre, entre los días 16 y 24, se dedica un especial novenario para preparar la llegada de la Navidad mediante las tradicionales Posadas, en ellas se nos recuerda el peregrinar de José y María en camino a Belén buscando un lugar ya que a María, Madre de Jesús, se le había cumplido el tiempo de dar a luz.

Las denominadas Posadas son actos piadosos que comenzaron en el siglo XVI por iniciativa del fraile agustino Diego de Soria, quien solicitó al Papa Sixto V un novenario previo a la Navidad que ayudara a desterrar algunas prácticas de tiempos prehispánicos.

“Los recién conversos acogieron con gusto estas misas de aguinaldo que fueron complementadas con villancicos y piñatas, prevaleciendo una sana convivencia familiar y vecinal”.

Las Posadas, que se inician con el rezo del Santo Rosario, se acompañan con el canto de villancicos y el canto para pedir posada y concluyen con la convivencia fraterna que se da entre las familias y los feligreses se realizará en muchas de las pequeñas comunidades que conforman nuestra parroquia, destacando las que se celebran en cada una de las capillas con el siguiente horario: Capilla del Sagrado Corazón de Jesús (Col. Morelos), 18:00 Hrs.; la Santísima Trinidad, 18:30 Hrs.; Guadalupe, la Purísima Concepción (Col. Purísima), el Señor de las Maravillas (Col. El Arenal) y El Carmen, 19:00 Hrs.; Capilla de la Asunción de María (Carrillo Puerto), 19:30 Hrs.

Para renovar nuestra fe y nuestra esperanza
Desde la fe, de los cristianos católicos proclamamos que el Señor resucitado acompaña amorosamente nuestra historia, agradecemos que por medio de la fiesta patronal nos ha permitido expresar nuestra gratitud desde la creatividad y generosidad de cada gremio y grupo apostólico y elevamos nuestras oraciones para que el Adviento que estamos por iniciar nos permita renovar nuestra fe y nuestra esperanza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*