#Opinion A P O L I T I Q Z: EL SER Y EL ESTAR EN TEXMELUCAN…

Por Lic. Juan Hernández Roldán.

“El ser y el estar, dos verbos que confluyen en la vida de todo ser humano para ser pleno. Durante siglos la gente ha buscado un significado a la vida, un sentido y un fin, busca caminos, busca soluciones, busca respuestas pero no sabe las preguntas. El Ser y el Estar.

Así como las personas de manera individual buscan las respuestas a través del cómo ser feliz y estar en paz, así también lo buscan los pueblos, entonces ¿por qué no buscar nosotros la felicidad a través de estar en paz?, de estar en paz con nuestro vecino, con nuestro compañero de trabajo, con el compadrito de la tienda de la esquina o con mi amigo el vendedor ambulante, todos tenemos derecho a ganarnos un peso y llevar algo de comer a nuestro hogar, pero ese dinero no puede estar manchado de descalificaciones, de miedo, de vejaciones, porque es un dinero ganado con esfuerzo, detrás de un mostrador o escuchando a un animoso vendedor ofrecer sus ricos antojitos, ese vendedor que saluda al amigo policía con una sonrisa y este le devuelve su saludo de manera igualmente cordial.

Los pueblos buscan estar en paz para ser felices. Paz es el clamor de un pueblo que fue grande en su comercio establecido, en su tianguis, pero que ahora ve mermado su señorío por malos entendidos. Paz es el pedido de la señora que va a surtir su despensa, del tendero que no tiene clientes, del ambulante que ya no vende, del padre que va a dejar a sus hijos a la escuela, de la pareja que camina por las calles de San Martín y tiene miedo a ser asaltada. El Pueblo pide ser feliz y vivir en paz, en un municipio donde la violencia no sea nuestro pan de cada día.

Los Texmeluquences tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir con la gracia de ser felices… no con la desgracia de ser infelices. Ya no más desprecio y odio mutuo. En este Texmelucan hay sitio para toda la gente buena y honrada. Texmelucan es tierra noble, es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El destino a la vida feliz a través del camino de la paz estamos a punto de perderlo.

La voracidad y la indiferencia ha envenenado el alma de los hombres. Nuestra arrogancia como pueblo y gobierno nos ha vuelto soberbios, duros y brutales. “Pensamos” y hablamos en exceso. Lo mejor sería querer y sentir más. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario. Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la arrogancia y la indiferencia. Sin estas cualidades la vida sólo puede ser violenta y en la violencia perdemos todos.

Pueblo, Gobierno y Texmeluquences en general, no se entreguen a sentimientos destructivos, inhumanos, sentimientos que desprecian y que tratan mal a otros. Lo cortés no quita lo valiente. ¡Ustedes llevan el amor de esta tierra noble en sus corazones! No odien. Sólo los que no son amados odian.

Pueblo y Gobierno ¡no combatan por la arrogancia! Combatan por la paz, por la no violencia…
Si seguimos imitando modelos sin nobleza, Texmelucan tendrá hijos que en su arrogancia y soberbia sufrirán. Ojalá el caminar por el parque o el tianguis y ver como unos a otros nos saludamos, nos sonreímos y como nos sentimos seguros con el policía amigo que representa a la autoridad y quien también sonríe… ojalá eso no solo sea un sueño utópico. Ser y Estar. Felices y en Paz.”

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